Hace unos días recibí un regalo maravilloso por mi cumpleaños. Es una de esas cosas que se que nunca voy a hacer por mi misma, porque conozco mis limitaciones y mis habilidades. Una labor que en cada puntada refleja esmero, constancia, esfuerzo y mucho, pero mucho cariño.
Cuando abrí la caja en que llegó y saqué su contenido, yo me esperaba cualquier otra cosa, menos un mandolino, hecho por mi queridísima amiga Ana, más conocida en el mundo bloguero como "Costureraloca". Siempre he admirado todas y cada una de las cosas que ella comparte a través de su blog. Cada vez que veía uno de sus preciosos mandolinos, en mi corazón soñaba con un día tener uno. (Un mandolino no es otra cosa que una colcha- quilt de dimensiones medianas, que se puede colocar en un sillón, el sofá o a los pies de la cama, para abrigarnos cuando necesitamos un poquito de calor).
Los colores de las telas que seleccionó, el diseño, el tamaño, son perfectos!! Los detalles del acabado reflejan lo laborioso y delicado de su trabajo, así como la técnica depurada de su elaboración realizada completamente a mano. En la parte posterior del quilt, Ana ha colocado su sello, del cual nos habló hace unas semanas, que fue fabricado por ella misma. Es que tiene un arte mi loquilla!!
El mandolino, ya está decorando los pies de mi cama. Ha sido un regalo de los más acertado, porque, aunque los días son calurosos, por las noches refresca bastante y tener un mandolino a mano se agradece.
Hay regalos en la vida que nos dejan una profunda huella, este es uno de ellos. GRACIAS, ANA, mi loquilla querida!!!
















