Cada 8 de Febrero, en Japón, se celebra el Festival de las Agujas Rotas; todas las bordadoras de las diferentes artes manuales llevan las agujas rotas que han reunido a lo largo del año para darles un último adios. En Japón este festival es conocido como "Hari-Kuyo" que literalmente significa: "Hari" Agujas; "Kuyo" Funeral o Acción de Recordación.
Los japoneses creen que todas las cosas que utilizamos o con las cuales convivimos, están impregnadas de la esencia de nuestro espíritu y energía, por ello es importante respetar el servicio que nos han brindado y no desecharlas como si fuesen objetos inservibles o simple basura. Las agujas y alfileres son colocados en
una superficie suave y delicada (generalmente Tofu) para que tengan un placentero y eterno
descanso después de tantas horas de trabajo realizado.
Las mujeres japonesas, llevan sus agujas y alfileres dañados al ceremonial, les agradecen por su servicio y arduo trabajo, y oran para que la fuerza y energía con las que están impregnadas se queden con ellas para que las ayuden a desarrollar y mejorar sus habilidades y destrezas al realizar sus trabajos a lo largo del nuevo año.
He escuchado que hay un sitio dedicado a este ritual en un área de California donde residen muchos Japoneses, desde hace muchísimos años, pero desconozco el lugar exacto.
Desde el año pasado, he ido reuniendo todas las agujas y alfileres malogrados que han sido mis compañeros de trabajo durante muchísimas horas de bordado. A medida que una aguja o un alfiler se rompía, los colocaba en un pequeño frasco decorado con flores que tengo en un lugar vistoso en mi cuarto de labores.
El fondo del frasco está cubierto con fibra del algodón para darles un delicado lugar de descanso.
Otra forma de rendir tributo a nuestras agujas es dedicando tiempo, en un día como hoy, a limpiarlas y darles el cuidado que
necesitan y merecen. Por ello, hoy, en lugar de bordar, he dedicado mi tiempo libre a tocar y revisar las agujas que he reunido a lo largo de este último año. He intentado recordar las labores que realicé, todas las cosas bellas que bordé y creé con ellas.
También he dedicado tiempo a ordenar el cajón donde guardo los paquetes de agujas nuevas y cajas de alfileres, para ver si hay algo que debo comprar para tener siempre a mano lo que necesito.
He aprovechado para revisar las cajitas donde guardo las agujas que están en uso, separadas por tamaños y tipos; procurando que cada caja contenga la medida de agujas a la que corresponde, y si alguna se ha colado equivocadamente, ponerla en el recipiente correspondiente.
Vosotras, habéis oído hablar del Hari-Kuyo?? Realizáis algún tipo de ceremonial parecido o rendís tributos a vuestras agujas??
Un tributo con amor a mis queridas agujas, rotas, pero nunca olvidadas. MBG








